Nuestra implantación abarca 12 países países repartidos por 3 continentes. Todos partimos de la misma premisa:

Desarrollar una tecnología que cubra las carencias de la experiencia

¿Cómo funcionamos?

Simplificamos los procesos

Asumimos complejos y enrevesados desafíos empresariales y automatizamos soluciones a través de sencillas operaciones de arrastrar y soltar.

Sacamos lo mejor que llevamos dentro

Somos tenaces, no nos rendimos y hacemos lo que sea para conseguir la satisfacción de nuestros clientes.

Nuestro DNA

Solo el 2% de los candidatos consigue el puesto al que aspiran. Pero ese 2% da el 110%.

No nos vale la mediocridad, por la misma razón que no actuamos con mediocridad.

Estamos en la cúspide de nuestras carreras profesionales y afrontamos las situaciones de frente.

Somos de los que consiguen lo que se proponen. Y no nos amedrentamos.

Nos apoyamos los unos a los otros. Aunque también nos retamos. Pero en el fondo nos preocupamos los unos de los otros.

Somos un equipo. Siempre.

Únete a nuestro equipo

Trabaja con nosotros

Que seamos una empresa global no significa que tengamos que ir siempre al unísono

Estamos implantados en casi todos los rincones del mundo, aunque no encontrarás ninguna oficina ejecutiva entre nuestras sedes.

Ya son más de 8500 las empresas que confían en Qualtrics para cubrir las carencias de la experiencia

Nos encantan nuestras marcas

Nuestros asociados

Todo el mundo necesita tener buenos colegas de profesión, incluso las megacorporaciones internacionales más influyentes, con envidiable liquidez.

Hacemos todo lo posible por hacer las cosas bien

Cuando al padre de nuestro CEO, Ryan Smith, le diagnosticaron cáncer, dejó la escuela para fundar Qualtrics juntos. Ahora Qualtrics y el grupo Utah Jazz han aunado fuerzas para crear una cura contra el cáncer.

¿Qué será lo siguiente?

Mejorar la experiencia humana

A medida que nuestra tecnología se expanda de usuarios particulares y empresas a poblaciones y gobiernos, empezaremos a cubrir lagunas que nunca antes hubiéramos imaginado.

No solo conseguiremos que nuestra tecnología la utilicen las principales multinacionales, si no que al entender las emociones, las opiniones, los sentimientos y valores del ser humano cubriremos las mayores carencias que existen, como por ejemplo, los conflictos políticos, el abuso de los derechos humanos, la brecha en la atención sanitaria, la igualdad de género, la educación y los ingresos.

Porque muchos de los problemas más acuciantes del mundo ocurren por una falta de entendimiento, y ese es un problema para el que tenemos solución.